
Lo que comenzó en 2001 como una respuesta urgente a una emergencia social profunda se transformó, con el paso de las décadas, en un pilar indispensable de la salud comunitaria en Pergamino. El Banco Solidario de Medicamentos celebró sus 25 años de labor ininterrumpida, un aniversario que pone de relieve el esfuerzo cotidiano de un entramado solidario que sigue tan vigente como el primer día.
Durante el encuentro conmemorativo, que tuvo lugar tras el recorrido histórico consolidado desde la inauguración de su sede actual en Lagos 546 -dentro del Centro Regional Universitario-, el coordinador de la institución, Jorge Abal, sintetizó el espíritu del espacio. “Esto surge como solución a una necesidad real en el 2001 y todavía sigue siendo una necesidad. Gracias a que nos podemos amalgamar, juntar y coordinar la tarea, esto es un paso adelante”, señaló, al tiempo que agradeció el respaldo constante de los medios de comunicación para visibilizar la labor diaria.
Lejos de detenerse en el festejo retrospectivo, el horizonte del Banco apunta a la renovación y al futuro. Abal enfatizó la urgencia de involucrar a las nuevas generaciones para asegurar la sostenibilidad del proyecto a largo plazo. “Esperamos que sean otros 25 años como mínimo. La juventud que pueda sumarse es muy bien recibida”, afirmó, adelantando además que ya se encuentran articulando un proyecto audiovisual junto al Instituto Superior de Formación Docente Nº 5 para difundir la tarea.
Por su parte, el concejal Ignacio Maiztegui centró su reconocimiento en el factor humano que sostiene la estructura desde sus cimientos. “Hay un grupo de gente comprometida, solidaria, que da parte de su tiempo para la comunidad en la que vive. Desde ya estamos a disposición, pero sobre todo muy agradecidos por todo lo que hacen”, expresó.
En la misma línea, desde el ámbito ejecutivo municipal se valoró la sinergia construida con la institución a lo largo de los años. La secretaria de Salud, Erica Períes, reflexionó sobre la magnitud que cobró el proyecto: “Hace 25 años, cuando esto nacía, creo que no pensaban que iba a llegar a tanto, que iba a crecer. Hay que agradecer el compromiso de los voluntarios e invitar a que se sumen nuevas voluntades”.
A su turno, la farmacéutica de la misma secretaría, Marisol Santoro, remarcó la importancia de la articulación conjunta para potenciar el alcance de la asistencia: “Podemos trabajar juntos y ayudar, que es lo más importante, y que se difunda lo que hace el Banco de Medicamentos, que es muy importante para la población”.
A 25 años de su fundación, el Banco Solidario de Medicamentos renueva su pacto con la ciudad. Sostenido por la vocación de sus voluntarios y la convicción de que el acceso a la salud es una construcción colectiva, el espacio transita este aniversario celebrando lo construido, pero con la clara conciencia de que su tarea sigue siendo indispensable para la comunidad.



