
La aventura de emigrar con una visa Work and Holiday tiene a Nueva Zelanda como uno de los destinos favoritos de los jóvenes argentinos. Entre ellos se encuentra Sacha, un joven oriundo de nuestra ciudad, quien junto a su pareja Sol decidió armar las valijas y probar suerte en el continente oceánico.
Hoy, a través de su canal de YouTube “Magia de Un Viaje”, se dedican a mostrar el detrás de escena de la vida migrante, derribando mitos y revelando los números reales de los trabajos de temporada.
En su último reporte, la pareja se enfocó en la famosa “Kiwi Season” -temporada de kiwis-, una de las actividades agrícolas que más mano de obra demanda en el país entre los meses de marzo y junio. Instalados en la región de Bay of Plenty, el corazón productivo que abarca ciudades como Tauranga, Katikati, Papamoa y Mount Maunganui, los pergaminenses explicaron los detalles de una industria que ofrece oportunidades incluso a quienes llegan sin experiencia previa ni un nivel avanzado de inglés.
Sueldos atractivos y variedad de puestos
Una de las grandes ventajas de las packhouses (plantas de empaque) es la diversidad de tareas. El pergaminense y su compañera entrevistaron a varios trabajadores latinoamericanos para conocer el mapa salarial actual.
Los ingresos varían según la responsabilidad del puesto:
– Strapper y Automation trolley operator: Encargados de asegurar pallets y mover elementos con maquinaria automatizada. Perciben $27,25 dólares neozelandeses por hora, siendo de los puestos mejor pagos para ingresantes.
– Team Leader: Coordinadores de equipo que, gracias a su experiencia, alcanzan los $29,25 por hora.
– Puestos generales: Tareas de empaquetamiento, automatización y stackers (apiladores) oscilan entre los $25,50 y $26,00 por hora.
La alternativa al empaque es el picking (recolección directa en el campo). Esta labor requiere un esfuerzo físico mucho mayor, pero en ocasiones permite ganar más dinero ya que el pago se realiza por producción y no por tiempo lineal.
La expectativa y la realidad del ahorro
El punto más crítico de la experiencia de Sacha y Sol radicó en las proyecciones financieras. Antes de comenzar la temporada de 13 semanas, la pareja tenía la expectativa de regresar a casa con un ahorro neto de 8 mil dólares neozelandeses en el bolsillo. Sin embargo, la realidad del día a día demostró que las variables externas juegan un rol fundamental.
“Llegamos a ahorrar alrededor de 4 mil dólares neozelandeses cada uno (unos 2.300 dólares estadounidenses), un poquito más de la mitad de lo que esperábamos”, explicaron en su video.
Esta diferencia se debió principalmente a que durante varias semanas trabajaron menos horas de las previstas debido a factores climáticos y la disponibilidad de turnos de las empresas, sumado al costo fijo del alojamiento y los gastos cotidianos de subsistencia.
A pesar de no haber alcanzado la meta inicial, la pareja concluyó que la experiencia sigue siendo sumamente positiva y un excelente motor económico para continuar viajando.
Para quienes deseen seguir los pasos de Sacha y Sol, las postulaciones para la temporada de kiwis suelen abrirse cada año en el mes de enero a través de las plataformas web de las principales empresas exportadoras de Nueva Zelanda.



