
Tropfen volvió a decir presente en un nuevo Congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) con un motivo especial: la empresa cumple una década de participación consecutiva en uno de los principales encuentros de la agricultura argentina. Para Julián Etchegoyen, gerente general de la compañía, el evento representa desde hace años un espacio estratégico para mostrar sus avances y compartir las novedades de una empresa que no dejó de crecer desde sus comienzos.
“Estamos contentos de estar en este décimo año consecutivo de la empresa participando de este congreso tan importante, que usamos como plataforma para comunicar nuestras novedades”, señaló.
La historia de Tropfen comenzó precisamente en Pergamino, en 2016, con una estructura muy diferente de la actual. “Éramos dos personas con muchas ganas, dos camionetas y dos teléfonos que debíamos”, recordó el empresario al describir aquellos primeros pasos.
Desde el comienzo, explicó, existió una convicción que se mantuvo como eje del proyecto: construir una compañía con capacidad para trascender las fronteras de la región y alcanzar una dimensión nacional, desarrollando tecnologías capaces de agregar valor a la producción agropecuaria y mejorar tanto el rendimiento como la calidad de las aplicaciones.
Diez años después, ese objetivo se tradujo en una expansión que llevó a Tropfen a operar en todo el territorio argentino y también a desarrollar actividades comerciales en Uruguay, Paraguay y Bolivia. Ahora, la empresa mira hacia los próximos diez años con nuevos proyectos de crecimiento y consolidación.
Tecnología basada en información de campo
Entre las propuestas que Tropfen llevó al Congreso de Aapresid se destacó la Red Nutrition, un desarrollo que nació a partir de una demanda concreta detectada por la empresa en el mercado.
“Entendíamos que el mercado mostraba productos innovadores pero faltaba información de campo real”, explicó Etchegoyen.
A partir de esa observación, la compañía puso en marcha una red de ensayos georreferenciados, con el objetivo de generar información desde el comienzo de cada proceso y obtener datos concretos sobre el comportamiento de las distintas tecnologías.
“Armamos una red de ensayos georreferenciados desde el momento cero”, detalló el gerente general.
La información obtenida es posteriormente procesada mediante inteligencia artificial, una herramienta que permite transformar los datos de los ensayos en informes detallados para los productores, con información sobre el desempeño y el comportamiento de las tecnologías desarrolladas por Tropfen.
Dentro del portfolio de la empresa, que incluye distintas soluciones y coadyuvantes, existe una línea que aparece como una de las principales apuestas para los próximos años: los productos biológicos.
Etchegoyen la definió directamente como “la línea con mayor potencial en el futuro”, en un contexto de transformación de las herramientas utilizadas por el sector agropecuario.
Las perspectivas de crecimiento explican buena parte de esa apuesta. Mientras el mercado de productos químicos presenta incrementos anuales estimados en torno al 1% o 2%, el segmento de los biológicos proyecta tasas de crecimiento cercanas al 15 por ciento anual.
Para Tropfen, se trata de una tendencia estructural y no de una moda pasajera. “Los biológicos llegaron para quedarse”, sostuvo Etchegoyen.
En esa dirección, la empresa mantiene activas distintas líneas de investigación y desarrollo vinculadas con biofungicidas, bioinsecticidas y promotores de crecimiento, con el objetivo de ampliar las alternativas tecnológicas disponibles para los productores.
Una nueva planta en Pergamino
El anuncio más importante realizado durante el Congreso de Aapresid estuvo, sin embargo, fuera del stand. Tropfen avanza en la construcción de una planta propia en Pergamino, ubicada junto a las actuales oficinas de la compañía.
La inversión representa un nuevo paso en el proceso de crecimiento iniciado hace diez años y permitirá a la empresa concentrar en un mismo espacio sus operaciones productivas y de fraccionamiento.
Para financiar el proyecto, Tropfen recurrió al mercado de capitales mediante la emisión de una obligación negociable, una herramienta que permitió avanzar con una inversión estratégica para la compañía.
Etchegoyen reconoció la magnitud del proyecto y lo definió como “un desafío enorme”.
La inauguración de la nueva planta está prevista para el próximo 19 de noviembre, mientras que el cronograma establece que desde enero de 2027 toda la producción y el fraccionamiento de Tropfen se realizarán en las nuevas instalaciones.
Así, una década después de aquel comienzo con dos personas, dos camionetas y dos teléfonos, Tropfen prepara una nueva etapa desde la misma ciudad donde nació. Nuestra ciudad vuelve a ocupar un lugar central en el proyecto de la compañía, esta vez como sede de una infraestructura industrial que busca acompañar su expansión y sus próximos años de crecimiento.




