Historias

Bar Querede, 105 años de historia en una esquina que forma parte de la identidad de la ciudad

Hay lugares que lograron conservar intacta su esencia y que siguen siendo un punto de encuentro para vecinos, profesionales, familias y visitantes

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Su historia comenzó el 12 de febrero de 1921, cuando abrió sus puertas bajo el nombre de Casa Querede. Desde entonces, el tradicional comercio fue evolucionando con el paso de las décadas, aunque sin resignar el espíritu de aquellos antiguos bares donde el tiempo parecía transcurrir a otro ritmo y las conversaciones eran protagonistas.

El establecimiento está a cargo de Miguel Querede, representante de la tercera generación familiar, quien continúa al frente del negocio manteniendo el legado iniciado hace más de un siglo.

“Seguimos apostando a conservar la esencia del lugar y a recibir a cada cliente como si estuviera en su casa”, es una de las premisas que identifican al histórico bar y que explican por qué continúa siendo una referencia para varias generaciones de pergaminenses.

Ubicado en la emblemática esquina de Avenida Colón y Pinto, el bar fue testigo del crecimiento de la ciudad y escenario de innumerables historias cotidianas. En sus mesas se concretaron reuniones de trabajo, nacieron amistades, se debatieron acontecimientos políticos y deportivos, y se compartieron momentos que quedaron grabados en la memoria de los vecinos.

Durante buena parte del siglo pasado, la cercanía con el antiguo Hospital Interzonal General de Agudos “San José” convirtió al establecimiento en un sitio de encuentro habitual para médicos, enfermeros, pacientes y familiares, quienes encontraban allí un espacio para hacer una pausa, tomar un café o simplemente conversar.

A diferencia de muchos comercios tradicionales que fueron modificando su identidad con el paso del tiempo, el Bar Querede preservó gran parte de su mobiliario, su ambientación clásica y la atención personalizada que lo caracterizó desde sus orígenes.

Su propuesta gastronómica también contribuyó a consolidar su prestigio. Aunque el café continúa siendo uno de los productos más elegidos, el menú ofrece platos tradicionales que son valorados por su calidad, abundancia y sabor casero.

Entre las especialidades más solicitadas figuran las pastas elaboradas con recetas tradicionales, además de la clásica milanesa a la napolitana acompañada con papas fritas y huevo, una combinación que se convirtió en uno de los emblemas de la casa. A ello se suma la posibilidad de compartir almuerzos o cenas acompañados por bebidas de litro, una costumbre que permanece vigente entre los clientes habituales.

“Quienes llegan por primera vez suelen sorprenderse porque encuentran un lugar que conserva la identidad de los viejos bares de barrio, mientras que quienes vuelven lo hacen para reencontrarse con parte de su historia”, destacan quienes frecuentan el establecimiento.

Más que un espacio gastronómico, el Bar Querede representa un patrimonio afectivo de Pergamino. Su permanencia a lo largo de más de un siglo refleja la capacidad de adaptarse a los nuevos tiempos sin perder aquello que lo convirtió en un clásico: la calidez, la tradición y el valor de los encuentros cotidianos.

En una época marcada por la velocidad y los cambios permanentes, el histórico bar demuestra que todavía existen lugares donde el café, las charlas y la memoria colectiva siguen ocupando un lugar central.

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